Regresamos

23 junio, 2018

Por tierras del Reino de Aragón y de Al-Andalus


Damos comienzo a este penúltimo programa de la temporada de una manera muy especial. Saludando al comienzo del verano, al sol, al calor y… al infierno que nos tocará vivir durante estos próximos meses. Nos ha parecido muy apropiada esta conocidísima canción de AC/DC , "Highwell to hell" El grupo australiano la incluyó en su disco de 1979 de título homónimo, cuando aún estaba Bon Scott. Además, forma parte de nuestra memoria. Y de nuestra cultura musical.
Dos medinas blancas (Fol Música, 2017) es el resultado del disco que han grabado dos mujeres, dos cantantes, una árabe, otra cristiana, la primera Nabyla Maan y la zaragozana Carmen París. Unen sus culturas a través de dos ciudades, dos medinas blancas, una Medina Albaida (la actual Zaragoza) y la otra Fez, en Marruecos, a través de un filósofo, sabio, músico y poeta, Ibn Bayá, nacido en 1075 en Zaragoza y muerto en 1139 en la ciudad marroquí. Se ha unido en este precioso disco producto de la colaboración, una vez más, del Festival Pirineos Sur en Huesca y L’Boulevard, en Casablanca. Las dos han sabido interpretar las canciones en el otro idioma sin conocerlo, en un ejercicio de atrevimiento y superación encomiable.

Son tres músicos españoles y dos árabes los que les acompañan en este proyecto: Tarik Hilal, guitarra española; Mahmoud Chouki, mandola, banjo y outar; Peter Oteo, bajo eléctrico; Borja Barrueta, batería y Pablo Martín Jones, percusiones.
“Poema del céfiro” está basado en un poema de Ibn Bayá, "Avenpace" musicalizado por Carmen y Nabyla...

"Plantaron sus tiendas en medio de un vergel
donde al pasar el Céfiro exhaló aromas
y yo dejé mi corazón vagando por allí
sangrantes sus heridas les guiaron hacia mí.
Te juro por quien creó las ramas que las guardan
te juro por esa boca carmesí
que el Céfiro me quema desde entonces
y no existe consuelo para mí"

Javier Paxariño representa, a través de su música, el mito del “eterno retorno”, el ouroboros, la serpiente que se muerde la cola: el bucle del tiempo que se va renovando a través de los ciclos y permite ver a su vez la evolución de todo lo que existe. No hay nadie mejor que el músico granadino como ejemplo de la mezcla y la fusión de la tradición musical de la Península. Hemos seleccionado varios temas de su disco de 2002 Ouroboros: “Ciudades en la arena”, unos tanguillos magrebíes para compartir una cultura común; “Meseta imaginada”, basado en un ritmo de 5/8 castellano y con elementos balcánicos y “Columpio”, un precioso canto de columpio de la provincia de Málaga.
Porque admiramos a Mara Aranda y en un programa dedicado a las músicas del Reino de Aragón, no podía faltar la cantante valenciana. De sus muchos proyectos, hemos recuperado este con Solatge, Deria (Galileo Music, 2009) Un fandango y un bolero como solo ella sabe interpretarlo.
Y remontándonos unos años atrás, en 2002 grabó, con su primer grupo, L'Ham de foc, Canço de dona y home (Sonifolk) Eduard Navarro y Efrén López, junto a Mara, eran sus pilares fundamentales, y también de la renovación de la música tradicional valenciana. Una canción tradicional búlgara sirve de magnífico colofón al programa. 
Ha sido todo un placer haber realizado este fantástico viaje musical.

Fernando Martínez
              

16 junio, 2018

Canciones que nacen de la muerte. Música, creación y libertad

Ahora que ha habido cambio de Presidente, y también cambio de ministros, nos ha parecido oportuno escuchar esta canción de Quintín Cabrera, "De qué se ríe, Sr. Ministro" para comenzar nuestro programa. Aunque en la letra de la canción, Quintín alude algún ministro estadounidense, vale también para los de nuestro país, y para todos los ministros, los que estuvieron y los que están.
Antes de nada, queremos pedir disculpas por no haber podido emitir el programa la semana pasada. Un corte de luz nos obligó a interrumpir el programa en el que contábamos con la presencia de Carlos Monje, director de la revista digital Diariofolk, en el que completaba la biografía de Nuestro Pequeño Mundo, iniciada hace algunas semanas. Dicho programa queda postergado a la primera colaboración que realice con nosotros después del verano. A pesar de ello, y para saciar nuestro interés y curiosidad, hemos rescatado algunos discos en  los que colaboró Juan Alberto Arteche tras la disolución de la banda.
“La tristeza, la angustia, la soledad, los recuerdos, las vivencias, las ausencias, el consuelo y, aunque parezca un tanto ilógico, la celebración del pasado compartido son los argumentos esenciales de este disco, en el que un final que llega de improviso ha dado paso a esta grabación extraordinaria…”
Estas palabras del periodista Manolo Fernández presentan, de manera precisa, el último disco de Los Hermanos Cubero, Quique dibuja la tristeza (Segell de Primavera, 2018) Expresa perfectamente el estado de ánimo que trasluce cada canción, aunque al final, en la última, “Me quedo con lo bueno”, se abre camino, tímidamente, la ilusión, la esperanza, que ya se atisba en alguna anterior, “No nos despedimos” Este estilo se conoce como “high lonesome sound”, un estilo del bluegrass que cuenta historias sencillas de tipo dramático, religioso o amoroso.
El motivo de este disco tan oscuro (tan excesivamente oscuro) es el fallecimiento, prematuro, de la esposa de Enrique Ruiz Cubero, autor de todas las letras de las canciones. Canta y toca la guitarra, mientras que su hermano Roberto toca la mandolina y hace las armonías vocales. Además, y por primera vez, Los Hermanos se convierten en cuarteto, haciéndose acompañar por Jaime del Blanco, que toca el violín, y Oriol Aguilar, el contrabajo. Suso Ramallo hizo la grabación en directo en Olivares del Duero (Valladolid)
Enrique comenzó a escribir las canciones solo tres meses después de la muerte de Olga sin otra intención que calmar el dolor y reordenar su cabeza. No es fácil crear desde el drama, ¿o sí? El resultado es este disco, tan distinto a los anteriores de los Cubero, que transmitían esa alegría y ese color tan característicos de unos músicos que han sabido congeniar de manera tan brillante dos tradiciones musicales tan alejadas como la música tradicional castellana y el bluegrass, Agapito Marazuela y Bill Monroe llevados al siglo XXI. Esperemos que en su próximo trabajo recuperemos esa felicidad que ellos saben transmitir. Que el dolor se convierta en esperanza… 
Y es por eso por lo que hemos querido recuperar su primer disco, Cordaineros de la Alcarria (Armando Records, 2010) en el que nos sorprendieron con esa mezcla musical tan inaudita con la que revolucionaron el mundo del folk. Este disco es el resultado de haber sido ganadores del Premio Europeo de Nueva Creación de Folklore que se celebró en Valverde del Majano (Segovia) en 2009, un concurso en homenaje a Agapito Marazuela.
Finis Africae toma su nombre de la novela de Umberto Eco  El nombre de la rosa, en la que Finis Africae es una zona secreta de la biblioteca de un monasterio, en la que se ocultan libros que el bibliotecario estima peligrosos para la fe cristiana. Desde su estudio, en su sello Música Sin Fin, Juan Alberto Arteche, y bajo su producción se grabaron discos muy importantes de la música española y sobre todo del folk. En su estudio El Agujero se fraguó, por ejemplo, el primer disco de Radio Tarifa, Rumba argelina. De hecho, Faín S. Dueñas y Benjamín Escoriza colaboraron con Finis Africae. También otros músicos tan importantes como Javier Paxariño.
Hemos seleccionado dos discos de este grupo, Prima travesía (1984) y Campos de sol y luna (1993) En este último hay una canción, "Olas de Formentera", dedicada a Javier Bergia, “inspirada en el recuerdo de aquellos que vivimos y celebramos la salida de la luna llena en las playas de Formentera allá por finales de los años 60 (un tiempo pasado en la Utopía)", según palabras del propio Arteche.
Y con una de las canciones más bellas que haya escrito Bergia hemos terminado el programa. "Noche infinita y breve" de su disco, Noche infinita… (Tagomago / Alía, 1997)
Ha sido un placer volver a escuchar a los Cubero y redescubrir esos años mágicos de creatividad musical en Madrid.

Fernando Martínez
         

02 junio, 2018

Mercedes Peón y Loreena Mckennitt. Voces radicalmente libres


Dos mujeres, dos cantantes, dos estilos y dos estéticas distintas, pero con una misma actitud: son radicalmente libres. Una desde Galicia, Mercedes Peón, la otra desde Canadá, Loreena Mckennitt, unen sus voces en un programa que reivindica, una vez más, la libertad y la independencia en la creación. Antes, otra voz libertaria, la de El Niño de Elche, un músico libre, un flamenco sin fronteras, sin prejuicios, sin tapujos en sus letras, “Fandangos y canciones del exilio” 
Deixaas (Altafonte) es el último disco de Mercedes Peón, quinto de estudio de la cantante gallega, inspirado en espacios sonoros con sonidos obtenidos de una forma distinta, contemporánea, de hacer trabajo de campo dentro del folklore: sonidos de máquinas pesadas grabadas mientras se trabaja en los astilleros navales ("Plataforma") en ambientes extraídos de la identidad de los movimientos sociales, en el empoderamiento feminista, en la radical defensa de la lengua y del patrimonio gallego… Este disco se acerca a una suerte de obra de arte contemporáneo donde Mercedes no oculta, al contrario, expone su pensamiento radical. Un disco de aspereza brillante, de dureza embriagadora, de poesía necesaria como el pan de cada día… necesario en tiempos donde se impone la radicalidad militante.
La música que acompaña a los textos ondea entre el drum’n’bass, el dub o el trip hop, siempre con el fondo sonoro de las cantareiras y las pandereteiras gallegas, del mundo rural del que bebe Mercedes Peón. Para este disco, se ha hecho acompañar de dos jóvenes cantantes e instrumentistas gallegas, Ana Fernández y Mónica de Nut. La composición de todas las canciones, así como de sus arreglos y la producción de los mismos han corrido a cargo de ella misma.  Y en la producción ha contado con la ayuda de su inseparable Nacho Muñoz, que además toca el piano. Hay también espacio para la creatividad poética y las nuevas formas de la poesía, spoken word, poesía hablada ("Linguis elementais") Las letras son de tres autoras, Yolanda Castaño, María Reimóndez y Sukartarrani.
En el programa de la semana pasada entrevistamos a Loreena Mckennitt, con motivo de la aparición de su último disco, recién publicado, Lost souls. Hoy completamos el recorrido por el mismo escuchando dos piezas, “Sun, moon and stars”, basado en un tema tradicional moldavo, y donde se aprecian más claramente las influencias de la música árabe, representadas en el laúd de Haig Yazdjian y la percusión de Hossam Ramsey. Y “Ages past, ages hence”, una canción que suena celta y a vals, y donde se puede apreciar un guiño a la música de Kate Bush, una de sus primeras influencias musicales.

Hemos querido recuperar dos temas de discos anteriores: uno, de The wind that shakes the barley (2010), “Death of Queen Jane” y otro, anterior, de casi veinte años antes, “Greensleeves”, que aparecía en The Visit (1991) basado en una melodía tradicional y cuya letra se atribuye al Rey Enrique VIII.
Con una versión muy libre de esta misma canción, a cargo de John Coltrane, hemos llegado al fin de este programa, que ha querido ser tan libre como la música que hemos escuchado.
Ha sido todo un placer el haberla compartido.

Fernando Martínez

27 mayo, 2018

Entrevista a Loreena Mckennitt

Lost souls (Quinlan Road) es el primer disco de Loreena Mckennitt con composiciones propias desde que publicara, hace casi diez años, The wind that shakes the barley (2010, Quinlan Road)
La hemos entrevistado en directo desde Canadá, una entrevista muy especial para nosotros, una conversación largamente esperada, en la que le hemos preguntado no solo sobre este disco, también sobre su carrera musical, caracterizada desde el principio por su total libertad creativa, al margen de grandes discográficas, con un control absoluto y una paciencia de orfebre que sin embargo ha cosechado grandes éxitos comerciales y una legión de fieles seguidores en nuestro país. Es el brillante resultado de un trabajo bien hecho, elaborado en libertad y con coherencia. Un ejemplo en tiempos de productos manufacturados por la falsa maquinaria del espectáculo y el negocio.    
Loreena comenzó su carrera musical en 1985 con su disco “Elemental”, que se nutría de canciones tradicionales de origen eminentemente irlandés. La fascinación por la cultura celta le ha llevado a viajar siguiendo las huellas que iba dejando, experimentando de primera mano el contacto con otras culturas.  De hecho, sus discos son como pequeños cuadernos de viaje, donde la música intenta recrear las sensaciones vividas en cada una de sus etapas.
El trabajo que ahora presenta rompe en cierta medida esa tendencia, ya que es un compendio de antiguas canciones que, por diversos motivos, no encontraron acomodo en los discos que iba publicando. Como ella misma dice, se trata de temas que no están anclados sobre la historia de los celtas; son, como dice su título, Almas Perdidas. Temas como "Spanish guitars and night plazas", gestado durante la grabación de The visit, de 1991; o incluso composiciones anteriores, como "Ages Past, Ages Hence", donde hace un pequeño homenaje a una de sus influencias por esa época, Kate Bush. También quedaron fuera temas como "La belle dame sans merci", compuesta mientras trabajaba en An ancient muse, un disco de 2006.
Lost Souls contiene solo nueve canciones, grabadas entre Mayo y Octubre del pasado año en Hamilton (Canadá) y los Estudios Real World que Peter Gabriel tiene en Bath, en el suroeste de Inglaterra. Reflejan las influencias que siempre han caracterizado la música de la cantante canadiense: la inspiración en poemas de John Keats y W.B.Yeats y los sonidos de Oriente Medio, una tendencia que empezó a consolidarse a partir de su quinto trabajo, Mask and Mirror.
Acompañan a Mckennitt sus músicos habituales: Caroline Lavelle (chelo), Hugh Marsh (violín), Brian Hughes (guitarra) y Dudley Philips (bajo) Colaboran otros muchos músicos, entre los que destacan  el percusionista Hossam Ramsey, el zanfonista Nigel Eaton, Haig Yazdjian, laúd árabe o nuestra Ana Alcaide, que toca el nyckelarpa. Hay dos músicos flamencos, Daniel Casares, guitarra, y Miguel Ortiz Ruvira, percusión flamenca.
Loreena Mckennitt ha vendido más de catorce millones de discos a lo largo de su extensa carrera musical. Nominada dos veces a los Grammy, ha ganado, entre otros prestigiosos premios, el Billboard Achievement Award. La arpista lleva un estricto control de su trabajo, y eso incluye elegir minuciosamente los lugares donde actúa, destacando el Carnegie Hall de Nueva York y rodeada de la belleza árabe de la Alhambra de Granada.
Ha sido un auténtico placer haber compartido esta hora de radio con ella, gracias al enorme trabajo realizado, tanto en la confección de la entrevista como en la traducción y realización de este programa a Oscar Aparicio.

Fernando Martínez

19 mayo, 2018

Especial Nuestro Pequeño Mundo (1ª parte)

"Me casó mi madre" es una canción que aparecía en el primer disco de Nuestro Pequeño Mundo, El folklore de Nuestro Pequeño Mundo. Fue la primera primera canción que yo escuché de este grupo (y quizás de folk), un aldabonazo en mi juventud, cuando empezaba a escuchar música y a interesarme por ella. Al bagaje que ya iba acumulando, desde entonces incluí el folk… dedicamos nuestro programa a unos verdaderos pioneros en la música popular en España, imprescindibles para entender lo que ha sido el folk en nuestro país desde finales de los años sesenta… con Carlos Monje, director de la revista digital Diariofolk que un mes más nos acompaña, seleccionando música de Nuestro Pequeño Mundo.           
Y no ha sido nada preparado, todo ha sido fruto de la casualidad. Cuando surgió la idea, hace algo más de un mes, de dedicar un especial a NPM, no recordábamos que su primer disco se grabó en Mayo de 1968. Se cumplen, por tanto, cincuenta años de ello. Un acontecimiento más que celebrar en este mes tan especial. Reunieron en su música una fascinante amalgama de estilos musicales que hicieron de ellos un grupo tan excepcional, no solo la música tradicional española, influídos y apadrinados por Joaquín Díaz, también folk de Europa y de América, y no solo el norteamericano, tan necesario entonces; también música latinoamericana, brasileña, calypso… y recrearon versiones de los cantautores Pablo Guerrero, Lluis Llach o Joan Manuel Serrat, y así una larga serie de influencias… es difícil encontrar otra banda tan completa como ellos.
Hemos dividido este repaso en dos programas. En el de hoy escuchamos algunas canciones de sus primeros discos, hasta 1975: el mencionado El folklore de Nuestro pequeño Mundo, Buenas noticias de Nuestro pequeño Mundo (1969), 1 x 1 (1970), Al Amanecer (1973) y Cantar de la tierra mía (1975)
Hay además otras sorpresas que sirven para comprender mejor el contexto musical de NPM: una canción de Joaquín Díaz y dos versiones de Sinner man, una a cargo de The Weavers y otra, espléndida, en la voz de la maravillosa Nina Simone. 
Bienvenidos a la fascinante historia de Nuestro Pequeño Mundo. En tiempos de fama efímera e insustancial, reivindicamos el reconocimiento y el rescate del olvido de quien realmente lo merece y han pasado la historia, ellos día, de la música.
Un placer, Carlos. 

 Fernando Martínez


                

13 mayo, 2018

En galego y en euskara

Ahora que se celebran los cincuenta años del Mayo francés, y siendo Mayo como es un mes propicio para las revoluciones, hemos querido recordar "Mis amigos donde estarán", la vieja canción del grupo madrileño Topo, que aparecía en su disco de 1979 del mismo título, y no por nostalgia o porque pensemos que los tiempos pasados fueron mejores, si no porque seguimos creyendo, como entonces, que la revolución, al menos la nuestra, la más cercana, es posible… sirva también como homenaje a todos los que siguen creyendo que la utopía existe. 

Outro que tal baila (2018) es el tercer disco de la banda gallega Tiruleque que vio la luz en 2002. Formada por cinco entonces jóvenes gallegos con interés en la música tradicional gallega y con otras inquietudes musicales, como la música de las bandas de metal propias de las fiestas y celebraciones. La utilización de clarinete, saxo y trompeta así lo atestigua. Este disco investiga en esa faceta de la música popular, la que tiene que ver con el baile y la fiesta, como dice acertadamente el título del disco. Verdaderamente… delicioso.
En 2009 editaron su primer disco, Tiruleque y cuatro años después, en 2013, Mu. Han actuado en los principales festivales de música tradicional y folk de Galicia, destacando su participación en el Festival de Ortigueira. Representaron a Galicia en la edición número 41 del Festival Intercéltico de Lorient y han compartido escenario con las principales figuras de la música gallega, desde los clásicos Milladoiro, Susana Seivane o Quempallou, por citar algunos de los más representativos.
El día 9 de Abril de 2005 hicieron su primera aparición en una emisora radiofónica. Y fue en un  programa clásico de la radio galega, “Lume na palleira”, presentado por Emilio Españadero. Han querido recuperar esa histórica grabación en "Muñeira do lacón" para conmemorar sus primeros quince años en el mundo de la música.
Hacen además una espléndida recreación de “Asubíasme de lonxe”, el conocido alalá recogido por Alan Lomax en Cangas do Morrazo (Pontevedra) y que incluyó en su disco The Spanish recordings: Galicia de 1952. Un buen momento para escuchar la versión que hizo Davide Salvado de la misma canción, con la cual descubrimos a este deliciosamente inclasificable cantante.
En 1996 el sello Karonte, en su colección El Europeo, editó un disco libro con una selección de poemas, conversaciones y otras reflexiones del escritor de Asteasu (Guipúzcoa) Bernardo Atxaga titulado Nueva Etiopía. Nacido en 1951, publicó sus primeros textos en 1972, gracias al apoyo del poeta Gabriel Aresti. Sus primeras obras son Ziutateaz (De la ciudad), escrito en 1976 y Etiopía (1978); en 1989 su obra Obabakoak logró el Premio Nacional de Literatura. En este disco colaboraron muchos de los músicos y grupos de muy variada estética musical, que han puesto música a sus textos, desde Gari (Hertzainak) Tapia eta Leturia, Itoiz, Jabier Muguruza o Ruper Ordorika.
En el efímero trío Hiru Truku descubrimos al Ordorika en su versión más tradicional. En 1997 editaron su segundo disco, Hiru Truku II (Nuevos Medios) donde recopilaban canciones tradicionales de la parte occidental del País Vasco, canciones de cuna, coplas de baile, canciones humorísticas… a Joseba Tapia, trikitixa; Bixente Martínez, bouzouki, mandolina y guitarra acústica y Ruper Ordorika, les acompañaron Martin Carthy, también guitarra acústica y Nancy Kerr, violín.
Ha sido todo un placer compartir nuestras músicas en galego y en euskara.

Fernando Martínez




05 mayo, 2018

Planxty y Andy Irvine: aires irlandeses y del Este


En el día en que ETA anuncia su disolución, y a pesar de todas las dudas que pueda provocar, creemos que hay que celebrarlo. Y recordar a los grandes poetas que cantaron a la libertad, la de todos y todas, sea cual fuere su forma de pensar. "Txoria txori" (Bat, hiru, 1986) una de las más conocidas canciones de Mikel Laboa (1934-2008) nos ha parecido la más apropiada para expresar lo que sentimos.

“Si le hubiera cortado las alas / hubiera sido mío / no hubiera escapado / Pero así / hubiera dejado de ser pájaro / Y yo… / lo que amaba era el pájaro”

En la primavera de 1978, Christy Moore pensó que era el momento de reunirse con sus viejos compañeros de Planxty. Tuvieron una carrera intermitente, con varias rupturas y otros tantos reencuentros. Se habían separado pocos años antes, en 1975…
One night in Bremen se grabó en directo el 24 de Abril de 1979 en la Universidad de Bremen (Alemania) y fue la primera vez que se volvían a subir a un escenario los miembros originales de la banda…
Christy Moore, durante aquellos años de finales de la década de 1970, estaba tocando en The Christy Moore Band; Donal Lunny en The Bothy Band, grupo que estaba a punto de disolverse; Liam O’Flynn tocaba solo o con Mick Hanly, mientras que Andy Irvine investigaba en las posibilidades del bouzouki en la música irlandesa. Además, Donal persuadió a Matt Molloy, que por entonces formaba parte también de The Bothy Band, para que participara en este disco. Poco después, se sumaría a las filas de The Chieftains. Las redes se fueron tejiendo mágicamente para que los cinco nos regalaran esta maravilla. En este disco se recreaban, además, unas danzas tradicionales búlgaras, "Smeceno horo", que también se incluyeron en el disco de Planxty After the break, editado un año después.
La idea de grabar un disco basado en piezas tradicionales de Bulgaria y Macedonia rondaba en la cabeza de Andy Irvine desde los tiempos de Planxty. En 1968, el guitarrista estuvo viajando por los Balcanes durante un año; de allí se trajo discos y sobre todo muchas ideas, que incorporó a su música, convirtiéndose en un auténtico pionero en la introducción del bouzouki en la música tradicional irlandesa.
El resultado fue East wind (Tara Records, 1992) Para este disco reunió a un elenco prodigioso de músicos irlandeses y de los Balcanes. Le acompañó en este aventura el gaitero Davy Spillane; Bill Whelan, teclados y Mairtin O’Connor al acordeón, entre otros. Por el lado de los músicos del Este de Europa, destaca la participación de la vocalista Marta Sebestyen o de Nikola Parov, que toca los instrumentos tradicionales de su tierra: gadulka, kaval, gaida y el bouzouki. La unión de dos tradiciones musicales a través de este instrumento.
“Rain on the roof” (1996) fue el tercer álbum en solitario de Andy Irvine, donde todo son composiciones propias, mezcladas con melodías tradicionales balcánicas e irlandesas. En él apreciamos otra de sus cualidades, la de folk singer.
La última canción del disco, “Never tire of the road”, está escrita en memoria de Woody Guthrie. Andy interpreta solo esta canción con el acompañamiento de bouzouki y armónica.Y no hay mejor manera de completar este viaje que con el cantor norteamericano y con una de sus más clásicas canciones, "This land is your land"
En este día histórico, ha sido un placer haberlo compartido.

Fernando Martínez