Escucha: La nostalgia poética de Javier Bergia. Y comienzan Los Viernes de la Tradición
Por la esquina del viejo barrio solían pasar muchas personas en dirección al bar más concurrido. Siempre estaba atestado de gente, a cualquier hora del día y de la noche, ya fuera invierno o verano. También el parque colindante, donde se desplazaban a beber, gritar y poner música a todo volumen. Había también muchos niños y el jolgorio podía durar hasta casi la madrugada, a diario en verano. Nunca entendí como los vecinos podían soportar la situación.
Las borracheras, peleas y reyertas eran habituales. Pero aquella tarde de agosto fue trágica. Un hombre de unos treinta años estaba tendido en el suelo, en la puerta del bar, apuñalado. Quien había visto lo sucedido, relató que dos hombres se pelearon. El que estaba en el suelo había propinado un puñetazo a otro hombre, que inmediatamente sacó un objeto punzante y le asestó una cuchillada… No había sangre en el suelo, el parte médico dictaminó: “herida incisa punzante” La víctima se debatía entre la vida y la muerte en el hospital, según publicaron los noticiarios al día siguiente.
Enseguida se arremolinó la gente, algunos clientes del bar, otros, espectadores atraídos por el revuelo, entre los que me encontraba. Rápidamente llegaron varios coches de policía y las asistencias sanitarias… Alguien, entre el público, comenzó a tararear, socarronamente…. "por la esquina del viejo barrio lo vi pasar... "
Bergia es un
cronista del amor, de la nostalgia de los días pasados, del Madrid perdido, de
los recuerdos, de la dulzura, de la serena tristeza, de lo cotidiano, de la
injusticia. Este trabajo no sorprende, aborda
los mismos temas sobre los que ha escrito siempre, pero sigue siendo adorable
escucharle.
Todas las canciones, tanto la letra como
la música, arreglos y dirección musical, son del propio Javier Bergia. Se grabó
en Carabanzo y Mojácar entre abril de 2025 y mayo de 2026. Dice, recordando
dolorido a su Madrid en “Crepúsculo y silencio”
“Yo era el dueño del Retiro, mi palacio de cristal / La chopera y el estanque, Cercedilla, El Escorial / y me duelen los recuerdos, como ortigas al pil-pil / Perdí un amigo en la guerra, lo mataron a traición / mi fortuna en cada tregua, el amor y la ilusión”
En "El hombre de hojalata" aparece el Bergia más nostálgico, vulnerable, pero también con esa ironía agridulce que le caracteriza,
“Yo aspiraba a ser poeta, cantautor de las narices / fracasar como es debido, en olor de multitudes / Me declaro vulnerable al dolor y la belleza / imprudente y temerario, me confieso que yo sepa”
La rabia y el desconsuelo se apoderan de su poesía. En "Flores secas" clama ante las injusticias,
"Se acabaron las palabras y las buenas intenciones / El fracaso fue aceptar que llegados a ese punto / solo queda asesinar, aplastar, bombardear / destruir, aniquilar inocentes por culpables. / Dónde queda la razón, la justicia y el derecho / la cruel hipocresía, la mentira al acecho / la aventura de la vida, la asombrosa confluencia / la tristeza y la alegría; solo quedan flores secas”
Javier Bergia no es solo un cantautor. Es un poeta, y ha recogido la herencia de los grandes nombres de la poesía en español. En 2014, junto a Begoña Olavide, grabaron un disco conjunto titulado De un tiempo a esta parte, en el que musicaron poemas de algunos de los más grandes poetas españoles de todos los tiempos, a los que ha querido rendir homenaje, desde Gonzalo de Berceo hasta Miguel Hernández; incluía, además, tres poemas del propio Javier Bergia, uno de Begoña Olavide y un tema tradicional.
El disco se grabó entre octubre de 2013 y junio de 2014 en el estudio Tagomago de Valdemorillo, cuando Javier aún vivía en la localidad madrileña. Contaron con destacados músicos: Javier Paxariño, Kepa Junkera, Josete Ordóñez, Pedro Estevan, Ramiro Amusátegui, Milena Fuentes, Bernardo Souviron y Luis Delgado, lo que confiere al disco una rica y variada colección de estilos musicales, representativos de la larga trayectoria musical por la que ha transitado Javier Bergia a lo largo de su amplia biografía musical.
Dice Bergia en el libreto del disco:
“Qué necesidad que pudiera ser vital
es la que mueve a algunos seres humanos a lo largo de la historia a imprimir,
mediante un invento tan fabuloso como el lenguaje, en verso, en prosa o en
forma de música, todo aquello de este mundo que nos regalan los sentidos.
Es acaso el arte, a modo de ofrenda
que se escapa del alma, una proyección impetuosa de los seres humanos,
conscientes de lo efímero de la vida hacia un universo infinito y desconocido.
Este disco es el fruto de un encuentro
donde el humo sigue difuminando las miradas, los días y las horas de aquellos
vetustos rincones del mundo, allá donde sea, refugio de músicos y poetas”
Los Viernes de la Tradición dedicado a la música tradicional y que se se desarrolla en San Sebastián de los Reyes (Madrid) llegan a su edición número cuarenta y dos, con una novedad importante: los conciertos se trasladan al Teatro Adolfo Marsillach. Los últimos años, desde la pandemia de Covid, se han celebrado en el Centro Ocupacional Marcelino Camacho. Comenzarán el 16 de octubre con la actuación de Collado Project y terminarán el 11 de diciembre con Oscar Ibáñez & Tribo. Y también actuará La Musgaña, que celebra sus cuarenta años de existencia. Todos son gratuitos. Destacamos la labor de Cristina Rodríguez Meléndez, técnica cultural del Ayuntamiento de esta localidad madrileña, y organizadora de los Ciclos. En Diariofolk toda la información del mismo.


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