La cita

"No hay nada limpio, nada saludable, nada prometedor en esta época de prodigios; nada, excepto seguir contando lo que pasa" (Henry Miller)

"De la esclavitud más espantosa, salió la música más libre"


"El lenguaje nos protege porque también sirve para canalizar el miedo y el peligro; de alguna manera, nos tranquiliza" (Alfredo Costa Monteiro)







domingo, 9 de febrero de 2014

7 de Febrero de 2014

Hoy es un día muy especial muy para mí. He tenido como invitado en mi programa a Dimitri Papanikas, director y presentador del programa de radio Café del Sur: (http://www.rtve.es/alacarta/audios/cafe-del-sur/) que se emite en directo en Radio 3 de RNE los domingos de ocho a nueve de la mañana. Soy oyente de su programa desde hace ya unos cuantos años y tenía verdadero interés en charlar con él y conocerle más en profundidad. Café del Sur es un programa no solo de música, no solo de música popular, también de arte, de literatura, de historia, de política... siempre de la memoria de los vencidos, de la que tanto saben en Latinoamérica y de la que tanto empezamos a saber en nuestro Sur. Dimitri apuesta por recuperar la escucha serena, reflexiva, tranquila de un programa radiofónico, durante el tiempo que se saborea un café, un Café del Sur...

Hoy este blog no pretende ser una enumeración de las música que ha sonado. Trataré de relatar las ideas que fluyeron durante nuestra pausada conversación, reflexiones que al menos a mí me sirven para asentar actitudes ante la música, la radio, la vida... De forma rápida diré que sonó el chellista chino Yo-Yo-Ma, Kevin Johansen, Vinicio Caposela, Cinema Paradiso, Gotan Project, el Cuarteto de Esteban Morgado y el vasco canario Rogelio Botanz. Eso sí, todo atravesado por la mezcla de sus autores y por la  música mestiza del tango...
Café del Sur tiende puentes musicales entre el Mediterráneo y el Atlántico, de las culturas migrantes que son y han sido y que han enriquecido la música popular. Café del Sur es un testimonio individual que intenta estudiar la historia y la memoria del siglo XX de una forma consciente y responsable. Pero la música concebida no como objetivo, sino como medio para contar las historias de la gente, la realidad del pueblo, algo que no ocurre en las actuales fórmulas radiofónicas, que tienden a la uniformidad y la banalizacíón. En ese sentido, Café del Sur va contracorriente. Dimitri reconoce que se toma su tiempo a la hora de escribir el guión, sin prisas, con referencias a la actualidad cambiante, como modificable puede ser por su propia inspiración. Es un tiempo para reflexionar, para cuidarnos, sin las prisas de la obsesiva actualidad...
Las músicas populares del Sur tienen orígenes distintos. La europea hunde sus raíces en la música antigua, la música culta, en los trovadores o en poetas como Federico García Lorca; la norteamericana, en los poetas de la generación beat o en el pacifismo de la década de los sesenta. En este punto, aparece, cómo no, la figura del tristemente desaparecido Pete Seeger, sin el cual no entenderíamos gran parte de la música popular más reciente, Bob Dylan, Joan Baez e incluso Víctor Jara o Violeta Parra. La música popular latinonamericana, sin embargo, se nutre del foklore. En cualquier caso, el pueblo aprende sin que nadie se lo enseñe.
El Sur como perspectiva y punto de vista distinto, como otra forma de ver las cosas. Bukovsky decía: Al Sur de ningún Norte.
Dimitiri Papanikas tiene otra faceta, la de escritor. En 2013 escribió La muerte del tango (breve historia política del tango en Argentina)" (Ut Orpheus Edizioni) ¿Ha muerto el tango? No ha muerto, pero la utilización política, la mercantilización, la comercialización lo está certificando. La creación de falsas identidades, algo muy habitual en los poderes... y en las dictaduras. Este libro narra la utilización del mundial de 1978 por parte de los militares argentinos, un mundial en el que participaron muchas de las selecciones de fútbol, colaboradores de la represión y de la muerte de la gente del pueblo. Hay una responsabilidad individual en los regímenes totalitarios, también del artista, del intelectual, del músico. Asimismo en las falsas democracias.
En final del programa es mi aportación personal y sentimental en lo musical. Rogelio Botanz actuó el 11 de Diciembre de 1998 en los locales de mi querida Onda Latina en el ciclo de canción de autor Silencio Se Trova, que allí organizamos durante varios años. E interpretó, aquella noche, La noche de los lápices, una historia de amor y de tragedia en la dictadura argentina.
Por último, recomiendo la lectura de su blog, (http://blog.rtve.es/cafedelsur/)
Más que nunca, un enorme placer haber compartido esta hora de música, de radio, de compromiso con la vida... Enormemente agradecido, Dimitri.
Fernando Martínez




 

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